INGENIERÍA · AGUA · INFRAESTRUCTURA HÍDRICA · ÑUBLE

Embalse Zapallar: de 70 años de espera a la primera tronadura

La historia de una obra de regulación largamente esperada en el río Diguillín: desde el desarrollo del sistema Laja–Diguillín hasta la primera piedra de febrero de 2026 y el comienzo de las obras pesadas con la primera tronadura del 20 de agosto.

DEITARIA Insights · actualización agosto 2026

¿Por qué Zapallar importa?

El Embalse Zapallar busca almacenar agua del río Diguillín para aumentar la seguridad hídrica y transformar cerca de 10.000 hectáreas de secano o riego precario en superficie con mayor seguridad de abastecimiento. Pero su función proyectada va más allá del riego: el diseño se presenta como una infraestructura multipropósito asociada también a consumo humano, control de crecidas, combate de incendios y desarrollo turístico.

Su materialización es especialmente significativa porque las autoridades regionales y organizaciones de regantes la describen como el cierre de una espera de aproximadamente siete décadas.

Zapallar en cifras

Capacidad80 hm³
Altura de presa≈100 m
Riego proyectado10.000 ha
Productores+2.000
Contrato construcción$158,8 mil MM
Plazo contractual1.620 días

Las cifras corresponden a antecedentes oficiales y regionales publicados durante la licitación, adjudicación e inicio de construcción. La inversión total comunicada puede variar según si se consideran solo las obras contratadas o el conjunto del proyecto y obras asociadas.

La historia de Zapallar permite entender algo que ocurre con frecuencia en las grandes obras hidráulicas: una cosa es que una comunidad lleve décadas hablando de la necesidad de regulación y otra distinta es que exista durante todo ese tiempo un mismo proyecto de ingeniería listo para construirse.

1. Setenta años: ¿qué significa realmente?

En 2025 y 2026 el Gobierno Regional de Ñuble y representantes de los regantes describieron el Embalse Zapallar como un proyecto esperado por aproximadamente 70 años. Esa expresión representa correctamente la profundidad histórica del anhelo territorial, pero no debe interpretarse como si el proyecto actual —con una presa de alrededor de 100 metros y 80 hm³ de capacidad— hubiese permanecido durante siete décadas con el mismo diseño.

La distinción importante: los “70 años” corresponden al proceso histórico de búsqueda de mayor regulación y seguridad de riego en el territorio del Diguillín. El proyecto moderno de inversión fue tomando forma posteriormente mediante estudios, diseño, evaluación ambiental, evaluación socioeconómica, decisiones de financiamiento, licitación y construcción.

El antecedente de largo plazo se relaciona con la construcción institucional del Sistema de Riego Laja–Diguillín. El convenio que reguló la operación del Lago Laja se firmó en 1958 y fue modificado en 1962. Décadas después, el canal Laja–Diguillín entró en funcionamiento en 2002. Zapallar se inserta en este sistema como una nueva pieza de regulación destinada a aumentar la seguridad hídrica y ampliar el área beneficiada.

2. Una cronología para entender cómo se materializa una gran obra

La regulación del agua se instala como desafío territorial

La referencia contemporánea a “siete décadas de espera” ubica el origen del anhelo en torno a mediados del siglo XX. En 1958 se firma el convenio de operación del Lago Laja, posteriormente modificado en 1962.

El canal entra en funcionamiento

El sistema comienza a operar como una gran infraestructura de transferencia y distribución para el riego. Zapallar será concebido posteriormente como una obra complementaria de regulación del río Diguillín.

De la aspiración territorial a un proyecto de inversión

El embalse avanza mediante estudios y etapas de ingeniería desarrolladas dentro de la institucionalidad de obras hidráulicas del Estado. La iniciativa pasa a formar parte de la cartera formal de grandes obras de riego.

Zapallar ya aparece como iniciativa formal del MOP

El proyecto “Construcción Sistema Regadío Embalse Zapallar, Río Diguillín, Ñuble”, asociado al código BIP 30190522-0, registra actividades vinculadas a diseño, expropiaciones, evaluación ambiental y gestión territorial.

Se impulsa la construcción con financiamiento estatal

Organizaciones de regantes sitúan en 2023 un punto de inflexión: se fortalece la opción de abandonar el esquema de concesión y ejecutar el embalse mediante inversión fiscal, siguiendo el carácter social del sistema Laja–Diguillín.

El proyecto supera una de sus barreras decisivas

La aprobación ambiental permite continuar hacia la fase de materialización, incorporando compromisos ambientales y territoriales asociados a una obra de gran escala.

La obra sale al mercado

El 3 de octubre el MOP recibe ofertas técnicas para la construcción. Autoridades regionales califican el proceso como histórico y el MOP destaca que se trata del primer embalse licitado en Chile en aproximadamente una década.

CWE queda a cargo de la construcción

La obra es adjudicada a China International Water & Electric Corporation (CWE), por aproximadamente $158.779 millones y con un plazo contractual de 1.620 días.

Comienza la etapa contractual en terreno

La entrega oficial del terreno a la empresa constructora marca el inicio operativo de la fase de ejecución y permite avanzar con replanteos, instalaciones y actividades preparatorias.

El Gobierno da oficialmente el “vamos”

Las ministras de Obras Públicas y Agricultura, autoridades regionales, la DOH, la CNR y representantes de los regantes encabezan la ceremonia que simboliza el inicio institucional de la construcción.

La obra pesada se vuelve visible

El Presidente de la República encabeza la primera tronadura. El hito marca el paso desde las actividades preparatorias hacia una intervención constructiva mayor en el emplazamiento de la futura presa.

La nueva infraestructura entra en servicio

El plazo contractual de 1.620 días sitúa el término de las obras hacia 2030, sujeto a la evolución efectiva del contrato, permisos y trabajos de construcción.

3. Tres fechas para decir “comenzó Zapallar”

Una gran obra pública no tiene un único instante de nacimiento. En Zapallar existen al menos tres hitos perfectamente defendibles, pero significan cosas distintas.

1 15 enero 2026

Inicio contractual/material. Se entrega oficialmente el terreno a la empresa constructora.

2 16 febrero 2026

Inicio institucional. Se realiza la ceremonia de primera piedra y el Gobierno da oficialmente el vamos a la construcción.

3 20 agosto 2026

Inicio de obra pesada. La primera tronadura representa una intervención física mayor y visible en el terreno.

Un matiz relevante: después de la primera piedra de febrero, en abril de 2026 el propio MOP todavía señalaba que el objetivo era iniciar durante el segundo semestre la “obra verdadera”, identificando explícitamente la primera tronadura como el hito que demostraría el avance efectivo del proyecto. Esa tronadura finalmente ocurrió el 20 de agosto.

4. ¿Qué se está construyendo?

Zapallar se emplaza en la angostura del valle del río Diguillín, en la Región de Ñuble. La presa proyectada tendrá una altura cercana a 100 metros y formará un embalse de aproximadamente 80 millones de metros cúbicos.

Almacenamiento80 hm³
Nueva superficie de riego≈10.000 ha
Beneficiarios directos+2.000

La principal finalidad es aumentar la seguridad de abastecimiento para la agricultura de San Ignacio y El Carmen, con una participación muy alta de pequeños productores. Según antecedentes del Gobierno Regional, alrededor del 84% de los beneficiarios cultiva menos de cinco hectáreas.

5. Un embalse multipropósito

El proyecto contemporáneo no se presenta únicamente como una obra de riego. La documentación oficial le atribuye varios usos y beneficios complementarios:

FunciónAporte esperado
Riego agrícolaRegulación estacional del recurso y aumento de seguridad para aproximadamente 10.000 hectáreas.
Consumo humanoMayor respaldo territorial para sistemas de abastecimiento rural en el área de influencia.
Control de crecidasCapacidad de regulación frente a excedencias del río, dentro de las condiciones operacionales del embalse.
IncendiosDisponibilidad de una gran fuente superficial de agua para apoyar operaciones de combate.
TurismoPotencial para actividades recreativas, náuticas y desarrollo económico asociado al futuro espejo de agua.

6. Validación digital con Google Earth Engine: riego y vaso

Las primeras versiones de este artículo utilizaban envolventes cartográficas construidas manualmente para representar el vaso y las superficies de riego. Esa aproximación se reemplaza aquí por dos modelos desarrollados directamente en Google Earth Engine: el Delimitador Agrohidráulico de Riego Chile V5.3, para reconstruir riego actual y localizar nuevo riego potencial, y el Buscador Genérico de Sitios de Embalse V27, para calcular el vaso conectado, su área, volumen y curvas de capacidad a partir de topografía.

Cambio metodológico: desde esta versión las áreas mostradas en el blog ya no provienen de polígonos dibujados para “calzar” las cifras de referencia. El riego surge de reglas agrohidráulicas aplicadas sobre capas territoriales y el vaso surge de DEM + cierre + conectividad hidráulica.

[A] Delimitador Agrohidráulico de Riego Chile V5.3

El modelo combina hidrografía, topografía, pendiente y evidencia agrícola para reconstruir el riego existente y seleccionar nuevo riego. La mejora principal de V5.3 es que la nueva superficie no se define sólo por proximidad: se calcula una rasante hidráulica aproximada desde la bocatoma y cada terreno se clasifica según su dominabilidad.

NivelInterpretación
A · gravedad estrictaEl terreno queda dominado por la rasante dentro del margen gravitacional definido.
B · compatible / conducciónRequiere una condición más flexible, compatible con trazados de canal, sifones o diferencias locales de DEM.
C · bombeo / presurizaciónNecesita elevación adicional y se informa separadamente, sin confundirse con gravedad.
Resultado del Delimitador Agrohidráulico V5.3 aplicado al entorno de Zapallar
Resultado V5.3 sobre imagen satelital. Azul: riego actual reconstruido. Amarillo: nuevo riego seleccionado. La red hidrográfica se muestra en celeste y el modelo distingue además territorios dominables por gravedad y niveles compatibles.
Riego actual reconstruido44.916,6 ha
Nuevo riego seleccionado10.000,1 ha
Superposición actual/nuevo0 ha
Total territorial modelado54.916,8 ha

En la corrida presentada, el objetivo de nuevo riego se completa sin bombeo, aunque una fracción queda en Nivel B compatible. El resultado es especialmente útil porque la selección se hace después de excluir el riego actual y utiliza un score que combina evidencia agrícola, pendiente, distancia, continuidad espacial y condición hidráulica.

Composición agrícola detectada

ClaseRiego actualNuevo riego
Maíz6.186,1 ha · 13,8%179,6 ha · 1,8%
Cereales22.675,1 ha · 50,5%222,3 ha · 2,2%
Otros cultivos temporales4.617,3 ha · 10,3%362,5 ha · 3,6%
Pasturas3.734,4 ha · 8,3%0 ha
Otra agricultura detectada7.703,8 ha · 17,2%9.235,7 ha · 92,4%
Interpretación: las cifras de esta corrida son resultados del modelo GEE, no polígonos oficiales del proyecto. La referencia pública continúa siendo del orden de 44.630 ha actuales + 10.000 ha nuevas; el valor modelado de riego actual (44.916,6 ha) difiere en aproximadamente +0,6% respecto de esa referencia, mientras el nuevo riego converge prácticamente al objetivo de 10.000 ha.

[B] Buscador Genérico de Sitios de Embalse V27

Para el vaso, la reconstrucción manual anterior se reemplaza por el resultado del Buscador Genérico de Sitios de Embalse V27. El usuario define tres puntos —muro, aguas arriba y aguas abajo— y el modelo calcula la dirección del cauce, construye una barrera virtual en el cierre y conserva únicamente los píxeles que cumplen simultáneamente DEM ≤ cota de agua y conectividad hidráulica aguas arriba.

Vaso de Embalse Zapallar simulado con Buscador de Sitios de Embalse V27
Vaso conectado calculado con Copernicus GLO-30. El contorno celeste corresponde a la envolvente obtenida por el modelo; la línea roja representa el eje transversal del cierre.

En esta corrida el cierre fue definido aproximadamente en -36,831147; -71,751697. El modelo identifica una cota base cercana a 444,6 m s.n.m., área aportante MERIT de 437,1 km² y ancho de cauce MERIT del orden de 61,1 m.

Perfil transversal del cierre de Zapallar calculado en GEE
Perfil transversal del cierre. La curva representa el terreno según Copernicus GLO-30 y la línea horizontal el nivel de agua de la simulación.
Altura exploratoria75 m
Cota de agua modelada519,6 m
Superficie modelada270,7 ha
Volumen modelado80,40 hm³
Volumen de muro preliminar4,678 Mm³
Relación agua / muro17,2 : 1
Panel de resultados V27 para Zapallar
Resultado V27: cota 519,6 m s.n.m., superficie 270,7 ha y volumen 80,40 hm³, con hidráulica resuelta a 30 m.

Contraste con antecedentes del proyecto

VariableReferencia publicadaV27Diferencia
Volumen80,0 hm³80,40 hm³+0,5%
Superficie325,1 ha270,7 ha−16,7%
Cota517,66 m s.n.m.519,6 m s.n.m.+1,94 m

La coincidencia del volumen es notable para un modelo genérico que utiliza un DEM global de 30 m, pero la menor superficie muestra que todavía existe una diferencia en la forma del vaso respecto de la topografía y geometría de proyecto. Esa diferencia puede provenir de resolución del DEM, referencia vertical, posición exacta del cierre o representación del fondo del valle.

Curvas cota–área y cota–volumen

Curva cota área de Zapallar V27
Curva Cota–Área obtenida procesando los niveles secuencialmente para evitar agregaciones concurrentes en Earth Engine.
Curva cota volumen de Zapallar V27
Curva Cota–Volumen. El extremo superior de la corrida alcanza aproximadamente los 80 hm³.
Uso correcto de V27: el resultado es un screening topográfico-hidráulico. La relación agua/muro utiliza un volumen preliminar estimado del cuerpo de presa y no reemplaza diseño estructural, geotécnico, sísmico ni de filtraciones.

7. Lectura conjunta: agua almacenada y territorio beneficiable

Las dos herramientas responden preguntas diferentes, pero complementarias. V27 explora dónde se formaría el vaso y cuánto podría almacenar; V5.3 explora qué superficie agrícola podría ser atendida bajo una condición hidráulica territorial razonable. En Zapallar, ambos ejercicios pueden contrastarse con una obra real y con cifras públicas conocidas, convirtiendo al proyecto en un caso de validación para herramientas que luego pueden aplicarse a emplazamientos sin embalse construido.

ComponenteReferencia públicaResultado GEE
Capacidad80 hm³80,40 hm³
Espejo de agua325,1 ha270,7 ha
Riego actual≈44.630 ha44.916,6 ha reconstruidas
Nuevo riego≈10.000 ha10.000,1 ha seleccionadas
Superposición actual/nuevoDebe evitarse0 ha

8. El 20 de agosto de 2026: la primera tronadura

El comunicado de Presidencia convierte esta fecha en un hito particularmente relevante. El Presidente José Antonio Kast, acompañado por autoridades nacionales y regionales, encabezó en El Carmen la ceremonia de inicio de obras que incluyó la primera tronadura del futuro embalse.

La señal política del acto fue también institucional: el Mandatario destacó que una infraestructura de esta escala no puede interpretarse como la obra exclusiva de una sola administración. Zapallar atravesó estudios, evaluaciones, decisiones y presupuestos de distintos gobiernos antes de llegar a la construcción.

Una obra de Estado: esa continuidad es parte de la historia de Zapallar. Desde las necesidades históricas del territorio y el desarrollo del sistema Laja–Diguillín, pasando por estudios, evaluación ambiental, decisiones de financiamiento y licitación, hasta la ejecución actual, el proyecto expresa la naturaleza de largo plazo de la infraestructura hidráulica mayor.

9. ¿Por qué pueden pasar décadas?

Una presa de esta escala exige mucho más que identificar una angostura favorable. Antes de construir se deben resolver, entre otros elementos, la disponibilidad de agua, hidrología, geología y geotecnia, topografía, diseño de presa y obras anexas, evaluación económica y social, impactos ambientales, relocalizaciones y expropiaciones, derechos de agua, permisos sectoriales, financiamiento y modelo de ejecución.

Por eso la historia de Zapallar es útil para comprender la diferencia entre tener una buena idea de infraestructura y tener un proyecto construible. Entre ambas situaciones existe una larga cadena de preinversión, ingeniería, evaluación y decisiones públicas.

10. De la primera piedra al hormigón

La primera piedra es un símbolo político e institucional. La primera tronadura, en cambio, deja una huella física inmediata: excavación, remoción de roca y preparación de sectores que formarán parte de las obras permanentes. No significa que la presa esté terminada ni que hayan desaparecido todos los riesgos del proyecto, pero sí constituye un salto cualitativo en su materialización.

La secuencia de 2026 lo muestra con claridad: entrega de terreno → primera piedra → autorizaciones y actividades preparatorias → primera tronadura → ejecución de obras mayores.

11. Una lectura más precisa de los “70 años”

Decir que “Zapallar demoró 70 años en construirse” es atractivo, pero técnicamente incompleto. Una formulación más rigurosa sería:

Embalse Zapallar representa la materialización, en 2026, de una aspiración territorial de regulación hídrica que las autoridades y organizaciones locales remontan aproximadamente siete décadas. El proyecto moderno, sin embargo, fue definido y desarrollado progresivamente mediante sucesivas etapas de estudios, diseño, evaluación ambiental, evaluación socioeconómica, financiamiento y contratación pública.

Esta diferencia ayuda a leer correctamente las grandes obras: los proyectos cambian de ubicación exacta, geometría, volumen, costos, exigencias ambientales y modelo de ejecución a medida que aumenta la información disponible.

Fuentes y antecedentes

Nota metodológica: la expresión “70 años” se utiliza como antecedente histórico reportado por autoridades regionales y organizaciones de regantes. No se interpreta aquí como evidencia de que el diseño actual del Embalse Zapallar exista sin cambios desde la década de 1950. Las cifras de inversión pueden diferir entre publicaciones según el alcance considerado: contrato principal de construcción, obras asociadas o inversión total estimada.